La protesta recoge en cinco días más firmas que votos hubo en la consulta independentista.
Más de 3.500 personas, de las 14.000 que viven en Arenys de Mar, han firmado en sólo cinco días contra el proyecto de recuperación medioambiental de la mejor playa del municipio que comportará la eliminación total de las mil plazas de aparcamiento y la dificultad en el acceso a la zona que este plan propondrá ya que esta área de baño se encuentra a 1,5 kilómetros del núcleo urbano.
Los firmantes suman más que las personas que durante también varios días pudieron votar en Arenys de Mar en la consulta independentista que culminó el domingo. La protesta contra el proyecto que plantea la Generalitat en la playa de Arenys se ha tenido que acelerar porque esta semana acababa el periodo de alegaciones.
La Ley de Costas está de parte de los que prefieren mantener la playa del Cavaió, también conocida como la tercera playa, como una reserva natural, cerrada al paso de los vehículos. Precisamente por ello el proyecto lleva por título “Recuperación Medioambiental de la playa del Cavaió entre los términos municipales de Arenys de Mar y Canet de Mar”. En ningún momento del redactado se define como paseo, a pesar que así lo llaman desde el Ayuntamiento arenyense.
La recogida de firmas que se ha adjuntado a las alegaciones se ha promovido desde la “Associació de Guinguetaires” la entidad que agrupa a los concesionarios de chiringuitos, que el año pasado renovaron los permisos y fueron obligados a pagar un incremento de tasas y a renovar las viejas instalaciones por otras de diseño. Por todo ello, consideran un agravio que la zona deje de tener estacionamientos, ni accesos para vehículos. Aceptan la necesidad de ordenar el entorno, pero sugieren que se tenga en cuenta el aspecto más lúdico de las playas y eviten “nuestra ruina”. La reivindicación de los chiringuitos ha sido acogida popularmente y eso explica el éxito de la recogida de firmas.
La planificación impulsada por el Govern ordena el sector con un único vial de cuatro metros de ancho, exclusivo para el paso de vehículos de servicios, con una entrada por Arenys, en la zona del Portinyol, junto al estacionamiento frente a los astilleros y otro en el paso subterráneo, ampliando el actual de peatones bajo la vía férrea. Lo más parecido al paseo marítimo que plantea el redactado es un carril-bici de dos metros de anchura y una acera peatonal de seis metros. La inversión es de 5,8 millones de euros y la ejecución se prevé en abril de 2011.
La zona se encuentra afectada por la futura ampliación de la doble vía del Maresme, entre Arenys de Mar y Blanes, por lo que Adif mantiene una zona de afectación de ocho metros, lo que también empequeñece el paseo. En la zona sólo hay un camping y algunos edificios de apartamentos de segunda residencia, por lo que la Generalitat no la considera una playa urbana e impone un tratamiento más paisajístico.
El alcalde de Arenys de Mar, Ramon Vinyes (PSC), se reunirá esta semana con la empresa promotora de la Generalitat, GISA, para negociar, aunque de forma oficiosa, que los vehículos puedan estacionar de alguna forma en la playa del Cavaió, aunque sea entre la arboleda, tal como apoyan también sus socios en el tripartito (ERC y ICV). Por su parte la oposición de CiU aboga por paralizar totalmente el proyecto hasta dar con una solución que evite las restricciones. La asociación de comerciantes de Arenys (UBICA) también ha criticado duramente el proyecto y ha acusado al gobierno municipal de mantenerlo en secreto, puesto que no se ha dado información a la población.
La playa del Cavaió, junto con la de la Musclera, junto a Caldetes, es una de las más apreciadas por los bañistas ya que cuenta con una arena más gruesa y una calidad del agua de baño óptima, ya que su situación a mar abierto la exime de vertidos, como sufren a menudo en la playa de la Picòrdia, situada frente la trama urbana de Arenys, donde desemboca la riera de Arenys y varios de los colectores residuales. Por todo ello, durante los meses de verano la gran afluencia de usuarios provoca situaciones de caos viario por la falta de regulación del millar de vehículos que acuden a la zona.
La tercera playa de Arenys tiene una longitud de unos dos kilómetros y medio, de los que unos 500 están en territorio de Canet de Mar y una anchura que en algunos puntos supera los 90 metros, en una zona donde el acceso ya está cerrado a los vehículos ya que conecta con el paseo marítimo exclusivo para viandantes.
Fuente/lavanguardia.es/