Cuatro generaciones, cuatro símbolos

Agosto 4th, 2009

Solsona, Tamudo, Nakamura y Amat (juvenil) representan el pasado, el presente y el futuro.

ani Solsona, Raúl Tamudo, Shunsuke Nakamura y Jordi Amat (central del Juvenil A). Cuatro espanyolistas, cuatro generaciones, cuatro ídolos para estrenar el nuevo estadio de Cornellà-El Prat. Pasado, presente y futuro perico están representados en ellos. Mundo Deportivo los reunió ayer por la mañana en su nueva casa porque nadie mejor que ellos pueden explicar lo que se siente en estos días.

Solsona, el ‘noi’ de Cornellà, (”Vivo a diez minutos del estadio y vengo andando. Es fantástico que nuestra nueva casa esté en mi ciudad. Estoy muy orgulloso de ello”, afirmaba) es todo experiencia. Juega con los Veteranos pericos y lo hace “con la misma ilusión que el primer día”, confesaba. Tamudo, qué decir de Raúl, es el símbolo del espanyolismo lleve o no brazalete de capitán. Algo que no entiende ni el propio Solsona. Pero hoy no toca hablar de esto. Hoy es un GRAN DÍA. El máximo goleador de la historia estaba ayer como un niño con las botas nuevas. “Cuando he pisado el césped me han temblado las piernas”, aseguraba. “Jugar en Sarrià, en Montjuïc y ahora volver a casa es algo difícil de describirlo con palabras”, decía el delantero. “¿Qué tal estaba el césped el día de los Veteranos?”, le preguntó Raúl a Solsona. “Bien, pero hay que ir con cuidado al pisar”, le aconsejaba el ídolo del mítico Sarrià de cara al partido de hoy.

La sesión fotográfica

Dani no paró de sonreír y de gastar bromas a sus compañeros mientras se hacían fotos. “Raúl, la próxima vez que se haga un reportaje de este tipo yo ya no estaré en la foto, tú ocuparás mi sitio”, le comentaba el veterano al símbolo. “No digas tonterías. Tú tienes que estar siempre”, fue la respuesta de Tamudo.

Nakamura sonreía. “Sí, entiendo un poco de castellano”, decía. “Es cierto, le puedes hablar despacio y ya comprende muchas cosas”, apuntaba Iñaki Urribarri, del departamento de prensa del Espanyol. La eficiencia en persona. “Es un estadio muy bonito. Me gusta mucho. Creo que aquí haremos buenos partidos con la ayuda de los seguidores”, afirmaba el japonés, el jugador mediático de la nueva era de Espanyol. Cuando le presentaron a Solsona como uno de los ídolos del espanyolismo le tendió la mano en señal de admiración. Espera que la afición le quiera tanto como a Solsona y a Tamudo. “Vengo a darlo todo y a ayudar al equipo”. ‘Naka’ se ha metido a sus compañeros de vestuario en el bolsillo por su simpatía.

La ilusión

Pero si alguno de los cuatro era ayer el perico más feliz, ése era, sin duda, Jordi Amat. “¡Me he cambiado en el mismo vestuario que Solsona!”, exclamaba el central ilusionado. Llegó a la nueva casa acompañado de su padre y su abuelo, ambos también se llaman Jordi. Tres generaciones de pericos de Canet de Mar. Hoy estarán sentados en las gradas, en sus asientos de socios. El joven llegó al Espanyol con 8 años. Ha ganado cuatro ligas en las categorías inferiores del club, la Copa Catalana’04, un torneo Brunete, un torneo Arona, es campeón con la Sub-16 y Sub-17 de torneos internacionales. “Lo que he vivido hoy no se puede comparar con los triunfos deportivos. Hacerme una foto con los tres es algo muy grande para mí y que no olvidaré nunca”, decía emocionado. Solsona le daba al central consejos para el futuro, Tamudo le desvelaba pequeños secretos para llegar a ser un buen futbolista y Nakamura le sonreía.

Solsona, Tamudo, Nakamura y Amat. Cuatro espanyolistas de corazón ilusionados por volver a jugar en casa.

Fuente/elmundodeportivo.es/

Comments are closed.