Los grandes grupos empresariales protagonizan los principales ajustes de plantilla en Catalunya en 2009. Las medidas planteadas por Lear y Pirelli destruirán mil empleos.
Los ajustes de plantilla han sido los protagonistas de la actividad industrial catalana en 2009. La crisis generalizada, que ha afectado especialmente al automóvil y a la construcción, ha provocado la presentación de importantes expedientes de regulación de empleo (ERE) tanto temporales como de extinción, en grupos como Seat, Nissan, Celsa, Roca, Iberpotash, Mecalux y Sharp. Los ERE temporales y definitivos planteados por estas empresas en 2009 han afectado a 13.292 trabajadores.
A falta de los datos anuales, se calcula que la industria del metal ha perdido 8.000 empleos en Catalunya hasta el pasado septiembre. En este contexto, diversas empresas han recurrido al cese definitivo de la producción en algunas de sus instalaciones.
Los mayores cierres de fábricas anunciados en 2009 en Catalunya –diecinueve– han supuesto el recorte de 2.621 empleados y han sido protagonizados mayoritariamente por multinacionales extranjeras. Los casos de Lear en Roquetes (Baix Ebre) y Pirelli en Manresa (Bages) han sido los más significativos. Los cierres de las dos plantas supondrán la destrucción de un millar de puestos de trabajo.
Traslados
Los principales ceses de actividad han tenido lugar en el sector de la automoción, donde, junto a Lear y Pirelli, también ha planteado un fuerte ajuste la multinacional japonesa Honda. El grupo anunció en octubre la deslocalización de la producción de motos de la fábrica de Santa Perpètua de Mogoda (Vallès Occidental) a la factoría de Honda en Italia. La medida afectará a 180 empleos, de una plantilla total de 340 trabajadores. Honda mantendrá en Catalunya las actividades de inyección de plástico y pintura, y la división de trial, con la marca Montesa.
Su competidora, la nipona Yamaha, ha presentado este año un ERE temporal para 184 de los 447 empleados de su planta de Palau-solità i Plegamans (Vallès Occidental), pero ha anunciado que cerrará sus instalaciones italianas y trasladará a la fábrica catalana la producción de motocicletas de gran cilindrada.
En 2009 han presentado concurso de acreedores dos textiles del Maresme, Dogi y Pulligan, pero ninguna de las dos ha planteado el cese de su actividad productiva en Catalunya. La firma de la familia Domènech espera obtener cinco millones con la venta de sus plantas de China y EEUU, mientras que Pulligan, que suspendió pagos el 30 de noviembre, ha trasladado los procesos productivos que realizaba en Vilafranca del Penedès y Ripollet a sus instalaciones de Canet de Mar.
Lemur Caribú, especializada en ropa infantil, también ha presentado concurso y ha cerrado su planta de Mataró (Maresme), tras despedir a cien empleados.
En el sector de la confitería, la multinacional británica Cadbury –que ha sido objeto de una opa hostil por parte del grupo Kraft– ha decidido cerrar la planta de producción de chicles Trident en El Prat de Llobregat. La medida ha afectado a 170 trabajadores.
En Barcelona se mantendrá un centenar de empleados de las divisiones comercial, financiera y de márketing, pero la actividad productiva se ha trasladado a Polonia, Francia y Rusia.
Las químicas, especialmente las vinculadas a la automoción y la construcción, han sufrido expedientes y cierres, como el de la planta de poliestirenos de Basf en Tarragona, o la de clorometanos de Ercros en Flix (Ribera d’Ebre). La factoría de La Seda en El Prat lleva meses cerrada como consecuencia de los problemas de liquidez que sufre el grupo.
Inversiones congeladas
La crisis también ha llevado a dos empresas a paralizar inversiones millonarias en Catalunya. El grupo extremeño Gallardo ha aparcado sus planes de abrir una acería eléctrica en Tortosa (Baix Ebre), que habría generado 500 nuevos puesto de trabajo. Mientras tanto, el grupo químico estadounidense Dow Chemical ha congelado una inversión de 50 millones para construir una fábrica de membranas para desaladoras.
Los sindicatos pronostican más nuevos de plantas en Catalunya durante el próximo año y un aumento continuado del paro.
fuente/expansion.com/