Los carteles de ofertas llenan el paseo de Gràcia, donde solo las grandes firmas evitan los anuncios.
Las grandes superficies aumentan las ventas un 5% gracias a unos descuentos medios del 30%.
Fueron muchos y, con tanto paraguas parecieron aún más, los que ayer estrenaron con paseos y compras la temporada de rebajas de invierno. El comercio había puesto toda la carne en el asador con atractivos descuentos (una media del 30%; aunque con un buen número de artículos a mitad de precio y una minoría, con rebajas superiores), y faltaba la respuesta del consumidor. Pese al intenso frío y la lluvia (por no hablar de la nieve) que azotó buena parte de Catalunya, las tiendas y grandes almacenes quedaron muy satisfechos de cómo evolucionó la jornada. Estos cuatro días (el domingo abrirán los comercios) son de vital importancia para el sector.
El día comenzó con una llovizna que no asustó a los compradores más madrugadores. Minutos antes del pistoletazo de salida comercial (las 10 de la mañana), un centenar de personas esperaban para ser los primeros en entrar en El Corte Inglés de plaza Catalunya. Las pequeñas colas frente al Zara de Pelayo también eran visibles, mientras que incluso tiendas del paseo de Gràcia como Furest veían como una treintena de personas esperaban que abrieran las puertas.
1.000 MILLONES EN VENTAS / «Somos escandalosamente positivos respecto a esta campaña», espetaba el secretario general de la Confederació de Comerç de Catalunya (CCC), Miquel Àngel Fraile. La patronal calcula que cada catalán se gastará unos 100 euros de media, y que el comercio conseguirá repetir los números del pasado año, con una facturación cercana a los 1.000 millones de euros.
A mediodía, el ambiente era óptimo en el centro de la ciudad. El efecto lluvia (ponerse a cubierto es prioritario, y las tiendas son el lugar ideal para hacerlo) llenaba la mayoría de tiendas, con largas colas para pagar en los establecimientos de ropa barata como Zara y Mango, pero también una fila de 15 personas para entrar en la tienda de Gucci.
REYES MAGOS / «Los Reyes Magos nos han traído dinero para las rebajas, y venimos a gastarlo en pantalones y camisetas», explicaba Sònia Fernández. A sus 17 años, era una buena representante del numeroso colectivo adolescente que ayer fue de tiendas. Esperaba para pagar en el Bershka de paseo de Gràcia, lugar que este año está más lleno que nunca de carteles de rebajas. Lo que parecía impensable hace un tiempo es ahora una realidad, y la diversificación de la oferta ha hecho que solamente las grandes firmas (Luis Vuitton, Hermès, Loewe, Lotusse) renuncien a usar reclamos en el exterior. Dentro, sin embargo, se pueden encontrar un buen número de productos «con descuento, pero no rebajados», como se encargaban de puntualizar los dependientes.
A mediodía, los establecimentos de restauración del centro de la ciudad se llenaron, y el Portal de l’Àngel parecía un hormiguero de paraguas. «Los descuentos del 70% son mínimos. Pero sí que se pueden hallar rebajas del 30%, 40% y 50% en buena parte de las tiendas», comentaba Luis Valcárcel, con una gabardina nueva en su bolsa.
El pequeño y mediano comercio aprovechó el día para reclamar a la Generalitat que «intensifique los controles sobre la gran distribución» para evitar que se incumpla la normativa de rebajas, y animó a Comerç a publicar la lista de infractores. «El pequeño y mediano comercio es siempre la mejor opción para comprar», añadió Fraile.
MISMA AFLUENCIA / La tarde también fue de mucha afluencia a las tiendas y, visto el frío, las prendas de abrigo fueron lo más vendido de la jornada. Haciendo balance del primer día de rebajas, todos acabaron contentos. La patronal de las grandes superficies, Anged (El Corte Inglés, Carrefour, Ikea), aseguró que las ventas aumentaron ayer un 5% respecto al primer día de rebajas del pasado año. Fuentes de El Corte Inglés confirmaron el incremento, añadiendo que unas 330.000 personas visitaron sus centros ayer, la misma cifra que el pasado año.
También se mostró «satisfecho» por la gran presencia de público en las calles y tiendas el pequeño y mediano comercio. «El primer día siempre va bien, la gente saca tiempo de donde puede para acudir a las rebajas», señaló el secretario adjunto de la CCC, Benet Boix. Con el tiempo que hizo ayer, el que salió a la calle lo hizo para comprar.
fuente/elperiodico.com/